Más que como cantante, LLUM prefiere definirse como performer, una etiqueta que encaja mucho mejor con su visión 360º de la expresión artística. Su proyecto está tan lleno de ideas efervescentes que acaba desbordando los límites de lo puramente musical. Aunque su carrera apenas acaba de comenzar, ya está abriendo multitud de nuevas posibilidades para el pop cantado en catalán y castellano: un pop ultradigital que, en la vida real, golpea como el nuevo punk.
LLUM no solo actúa: construye comunidad. Su voz también se expande en formato radio, con un podcast propio en Radio Primavera Sound y una sección en Cadena SER, consolidando un universo que cruza pista, escenario y ondas hertzianas.
El futuro del pop es joven, queer y sin miedo a desdibujar sus propios límites. LLUM encarna todo eso, y lo trasciende.
Es una fuerza cultural: luminosa, incontenible e imposible de ignorar.
Más que como cantante, LLUM prefiere definirse como performer, una etiqueta que encaja mucho mejor con su visión 360º de la expresión artística. Su proyecto está tan lleno de ideas efervescentes que acaba desbordando los límites de lo puramente musical. Aunque su carrera apenas acaba de comenzar, ya está abriendo multitud de nuevas posibilidades para el pop cantado en catalán y castellano: un pop ultradigital que, en la vida real, golpea como el nuevo punk.
LLUM no solo actúa: construye comunidad. Su voz también se expande en formato radio, con un podcast propio en Radio Primavera Sound y una sección en Cadena SER, consolidando un universo que cruza pista, escenario y ondas hertzianas.
El futuro del pop es joven, queer y sin miedo a desdibujar sus propios límites. LLUM encarna todo eso, y lo trasciende.
Es una fuerza cultural: luminosa, incontenible e imposible de ignorar.